jueves, 8 de febrero de 2018




Mis primaveras se alejan
con paso sigiloso...
el otoño, arroja sus hojas
sobre mi rostro.
Cuánto he caminado
en esta vida
para seguir sin poder
disfrutar del aroma de mis flores
siempre las veo nacer
y cuando mi corazón
se llena de amor,
llega la soledad que marchita
mi ilusión.
No soy ser de este mundo.
Mis pasos vagarán
hasta el final
cargando en ellos
el peso de la soledad.



Nikki, 2018.

miércoles, 4 de mayo de 2016


Cuando cae la noche y los pensamientos
se vuelven sombras escudriñando 
el alma en busca de...
que se yo. 
Quizá un atajo al infinito 
o un vuelo al abismo 
intangible de ilusiones...
espejismos de lunas llenas
ávidas de sueños 
que cabalgan hacia el horizonte
sobre nubes grises
suspirando corazones,
exhalando amores,
reviviendo tristezas,
resucitando vidas...

Nikki. 04/05/2016

miércoles, 21 de mayo de 2014



Dedicado

Cuando caen las vendas de la noche
cubriendo el escenario de la vida.
Cuando el silencio es compañero, amigo...confidente.
Caen cascadas de húmedos recuerdos
sobre fotos gastadas por caricias
que mi alma lucha por no olvidar...

Y el corazón gritándole a la soledad
que suelte su mano y le permita volar.
Volar al infinito sin tiempo, sin conciencia
ni temores, iluminada solo por sus ojos
que llenan mi alma de bondad.

Sigo caminando asida de tu mano
avanzando por el túnel del silencio,
ya no temo a la oscuridad...

Nikki. 
(porque al amor no desaparece con la muerte)

viernes, 4 de abril de 2014



Ausencia.

Cuantos besos al viento
he lanzado
Cuantos abrazos en el aire
he abrazado
Cuantas canciones en silencio
te he cantado…

Son tantas las emociones
que se apagan cuando cae el sol.

Otro día en que tu cama vacía
me muestra que ya no está tu sonrisa
para decirme buenas noches
madre mía.

Cuanto extraño todo lo que tu vida
a la mía entregaba,
son tantos los momentos
que vacíos han quedado.

Es tu ausencia mi tristeza
y desamparo.
Debo esperar el final de mi viaje
para abrazar nuevamente
a mi hijo tan amado… 

Nikki. (dedicado)

miércoles, 27 de noviembre de 2013


Estoy aquí.


Aunque no me veas,
estoy aquí.
Aunque no sientas
son mis manos las que acarician
con suavidad tu rostro
que de memoria y sin tocar aprendí.

Estoy aquí.
Escuchando tu voz
como dulce melodía
que disfruto como el trinar
de los pájaros en primavera.

Estoy aquí,
Cerrando los ojos para imaginar
tu mirada intensa
y dulce.

Estoy aquí,
esperando,

soñando…



¿Dónde estás?
Acaricio silencios que ensordecen
el alma.
Busco imágenes amadas
envueltas en una nebulosa
de recuerdos.
Trato de oír nuevamente
esa sonrisa que era luz en mi vida.
Escucho voces que me convencen
de que estas en un precioso lugar,
más el dolor cala hondo
siento un puñal que atraviesa
lentamente mi corazón
Me han herido tantas veces,
que me desangro
ya sin latidos,
sin esperanzas…

¿Dónde estás? 

Gritos de silencios que serán
escuchados
cuando ya no haya latidos de espera.
Quizá
cerrando mis ojos,
extendiendo mis manos
 te pueda volver a abrazar…




...y llega la oscuridad
que extiende sus brazos
queriendo atraparme,
dejar sin horas mis días.
Destrozando la pequeña luz que asoma
desde mi alma,
destellos sin brillo
opacados por el dolor.
Canciones sin sentido,
recuerdos que sé… están
Más, una maraña de soledades
arrebatan recuerdos  de mi mente
queriendo dejarme sin conciencia de ellos
Luchar…contra qué?
Los molinos de viento
ya no son guerras de soñadores
ni mis lamentos son audibles
en el corazón de la vida…
Que hago, que digo, que siento…



jueves, 9 de mayo de 2013



(Dedicado a mi hijo Jaimito QEPD)

Y te soñé...

Entraste como suave brisa,
tierna caricia que tocó mi alma.
Envolviste mis sueños
queriendo calmar mi tristeza.
Me iluminaste con tu sonrisa
tan tierna, plena de luz y alegría.
Calmaste mi corazón
llenándolo de paz.

Cerré los ojos y te soñé...

jueves, 2 de agosto de 2012








La mordaza.


Su voz calla ante el temor.
Los gritos son ahogados
en la almohada,
cómplice,
eterna amiga
que enjuga sus lágrimas,
guarda sus sueños,
esconde sus anhelos.
Oculta en ella su rostro
para guardar un poco de dignidad.
El dolor traspasa más allá,
es el alma quien le reclama...
que alce la voz para impedir
otro golpe
a su integridad,
pero no…
ella sabe que solo debe
callar.
Amordazando sentimientos,
guardándolos en la oscuridad.
No se acaba el mundo,
se lo dice la cotidianidad.
Solo cierra sus ojos
imagina aquella dulce voz que la hace
de este mundo escapar.
Es él quien le da la vida,
Aunque sienta que desgarran su piel,
sabe que amándolo
lo demás...
se puede soportar.




Nikki.
Julio, 2011.

Sublime.

Danza de deseos,

vasos a medio consumir…
En algún rincón
ya perdiendo el color,
un ramo marchito de rosas rojas
que desplegaron su perfume embriagador.
Suave melodía que seconfunde con los ruidos de la ciudad.
En suelo,
 prendas que van dejando huellas de un apresurado andar…
En las sombras dos siluetas,que se balancean en armoniosa sincronía,
manos que exploran de cada uno su intimidad... 
Respiración entrecortada, cuerpos que arden en las llamas del deseo
y la pasión,
sublime es el momento en que se unen 
en la cúspide del amor.



Autor:NIKKI.




Me quedo aquí, esperando...


escuchando silencios que duelen,

anhelando besos esquivos,

imponiendo presencias que me evaden.
Eme aquí, sentada en la penumbra del olvido,
cruzando mares de nostalgias,
heroína en mi mundo escondido.
Atrapo sueños,
dibujo castillos con hilos de soledad,
canto mi oda al destino
que me ha dejado anclada
en un barco que no se atreve
a navegar...
Ojos de mar.

Tú ,
que desde el pasado me has venido a buscar.
Atravesaste mil vidas,
esperando volverme a encontrar..
Hoy son tus brazos
los que liberan mi alma
de esta soledad.
Me atrapas con tus labios
y se borra el mundo.
Dibujas una sonrisa
y mi corazón se detiene por un segundo…
Quizá son siglos los que han pasado,
pero tus manos siguen ahí,
entre las mías se han encadenado.
Susurro tu nombre,
la brisa la lleva hasta tu oído
y te dice muy bajito...
siempre... siempre,
te esperé
amado mío...

NIKKI.
Septimbre. 2010.
Tu recuerdo... 


 Hoy me hago acompañar por tu recuerdo.
 Se aproxima el día en que me acostumbré
 a esperar tu llamada, donde ya sabía que tu voz a medio
 despertar entonaría las mañanitas para hacerme sonreír. 
Sé, que esta vez inconscientemente esperaré que el teléfono 
suene y me diga que solo fue un mal sueño, que no te fuiste, 
que sigues ahí para consolarme,
 para peinar mis cabellos con tus manos... acariciándolos,
 llenándome de los recuerdos de mi infancia… 
Cuando la jaiza de tus amores alguna trastada
 hacía para provocar tu enojo o tu risa…
 Cuando entrelazabas esas dos largas trenzas 
mientras te conversaba mis niñerías o confesaba 
alguna travesura que tanto me identificaban. 
Hoy me he llenado de recuerdos, de añoranzas, 
hasta de culpas por no haberte abrazado lo suficiente,
 O no haberte llenado de besos hasta cansarte.
 Hoy, confieso estar triste al recordar mis manos
 entre las tuyas el día que partiste. 
Cerraste los ojos, bese tus mejillas
bañadas con mis lágrimas.
Hasta pronto madrecita, pronto te he
de volver abrazar. 

 NIKKI Derechos reservados

domingo, 15 de abril de 2012

Me tomas, me dejas...

Me tomas, me dejas
cual es el camino
en la encrucijada del olvido,
la mano invisible de las dudas
me atrapa,
me guia,
hacia el fondo del abismo

mis pies descalzos
pisan la mala hierba que ha crecido,
las flores no florecen
los odios las han destruido.
tu voz se pierde
entre la niebla,
dejando mudas
las horas en el reloj del destino...
me tomas , me dejas
cual es el camino...
tu mirada
se pierde, buscando
más alla del horizonte
aquella silueta
que tanto tú has querido...
giro sobre mis pasos
no me tomes
ni me dejes,
soy yo quien se ha rendido...
Silencios que atormentan
cual huracán saboteando
mis pensamientos,
deslizándose como lava presurosa
por los rincones de mi ya
dolorido corazón.
Silencios que ensordecen,
cual trueno retumban en
mis recuerdos,
tu voz murmurando
un te quiero,
que se hace lejano,
cruel y sin sentido.
Quizá no recorremos
el mismo camino,
no son mis huellas
las que tus pasos desean alcanzar
o no mis sueños
los que me acercan a tu realidad.
Silencios...solo silencios
acompañando mi soledad.
Me robé una lágrima.
Caía desde tu corazón
casi imperceptible, solitaria.
No tenía prisa
solo se deslizaba.
La tomé entre mi manos,
llevándola a mis labios,
atrapando tu tristeza,
guardándola en mi alma.
Miro tus ojos, aun nublados
por la nostalgia.
Quiero ser la brisa que acaricie
tu rostro,
ser la primavera
que haga florescer la sonrisa
en tus labios,
hacerte arder
en la hoguera del deseo,
llevarte al clímax
haciéndote olvidar
el mañana.
Ser quien te abrace
y te susurre cuanto te ama.