viernes, 14 de octubre de 2011

Luchando con fantasmas.


He llegado hasta la cumbre más alta
escalada por mis frustraciones,
rasguñando temores
saboreando derrotas,
a que batalla me enfrento,
si los fantasmas de otroras
damiselas,
depositadas en tu almohada,
bebiendo de tu néctar
atormentan mi alma.
No será mi armadura
de ilusiones agonizantes,
ni el sueño fatuo de un amor
inalcanzable,
el que me haga
ganar la batalla,
en un campo
de muros levantados
al son de la desconfianza
de heridas no cicatrizadas,
como lucho
si el amor
se hace sordo
y ciego,
abrir quiero con espada
filosa,
de lado a lado
este corazón
palpitante,
ansioso y enamorado.
que mi sangre se deslice
por las llanuras de
tu cuerpo,
dejando la huella
del amor que en un grito
ahogó su lamento.

NIKKI.
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